Hace muchos años no tenía ni idea de lo que pasaría en mi vida, según yo así como la vivía era la mejor manera, no había chance de cambiar ni pensarlo, estaba tan acomodada con todo lo que pensaba y sentía que no me importaba nada, no entendía razones de nada solo lo que yo quería pensar y sentir, pero que equivocada estaba dejaba que los sentimiento negativos llenaran mi mente y mi corazón y lo peor es que a muchas de las personas que yo juzgaba y descargaba todo eso que tenia dentro eran tan inocentes como yo.
Pero tuve una persona muy especial que me ayudo paso a paso a ver las cosas distintas, Dios le dio la sabiduría para hacerme entender poco a poco y cuando se dio la oportunidad de que todo cambiara no dudo en empujarme en apoyarme en estar a mi lado para que yo tomará la decisión de aprovechar ese momento, confieso que no quería que para mi era una perdida de tiempo y un momento que no iba a salir nada bien, pero una gran sorpresa me esperaba y fue que todo se fue dando con naturalidad, que el apoyo incondicional fue la clave para que yo aprovechara al máximo.
Fue hace años que esto sucedió volví a estar con mis primos, conviví con ellos y fue muy alegre muy emotivo, desde entonces mantengo contacto con ellos y nos reunimos, puedo decir que todos esos sentimientos que yo tenia se fueron, me quité un gran peso del corazón entendí que no habían culpas, le doy gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de perdonar, de sentirme liberada de todo eso que ataba mi corazón y mi mente, ahora puedo disfrutar de la compañía de cada uno de ellos, nos divertimos mucho juntos, aprendí a querer a cada uno de ellos todos son especiales para mi.
Debo de dar gracias también a esa persona que esta a mi lado siempre y que gracias a su apoyo en todo esto ahora disfruto tanto de mi familia.



