Para mi todas las frutas son una delicia, pero hay algunas en especial, entre ellas la pitaya, esta fruta es la mejor recreación para todos los sentidos, sus colores son únicos parecen iguales pero los tonos son distintos en una sola fruta, solo Dios podía hacer esta combinacion, esas semillitas negras que le dan una detalle maravilloso, su textura es una delicia para el paladar, su olor es único, mmm.. y su sabor no hay como describirlo.
Mi hijo acaba de probar esta fruta, y me gusto ver como los niños expresan lo que les gusta, con cada mordida cerraba los ojitos y disfrutaba como que era la última pitaya del munto, la comió poco a poco, y pensé que los adultos estamos tan ocupados o ya nos acostumbramos que no nos damos ese tiempo de disfrutar las maravillas que nos da Dios cada día.
