Gracias a Dios mi mamá es muy apegadad a las tradiciones y durante años nos ha enseñado a vivirlas con mucha alegria y con mucho orgullo, antes que yo naciera en mi casa ya se hacia nacimiento y árbol navideño, fui creciendo y el nacimiento también ya va por la mitad de la sal, al punto que el árbol navideño ya no tiene espacio, hace años despareció.
Esta es una actividad que une a mi familia y nos da la oportunidad de estar juntos como cuando estabamos chicos, charlar, tomar café, bailar, bromas, es muy emotivo es maravilloso poder compartir, con hermanos, sobrinos, hijos el calor de una familia.
Pero esto no empieza en noviembre, desde hace muchos meses anticipadamente ya hemos platicado del diseño, hemos hecho dibujos, compras de materiales, pintura y un sin fin de cosas.
El momento tan esperado por todos llegó, en la primera semana de noviembre se empieza a sacar las cajas que guardan celosamente los adornos, las luces, casitas, portales, imágenes etc., y ponemos manos a la obra, ya llevamos 20 días revisando lucesitas, regletas, juntanto los materiales para la base, y por fin ayer pude ver que ya llegamos a las mitad de tan esperado Nacimiento, mis hijos cada año colaboran mas y me encanta ver esa misma emoción que yo tenian a esa edad, como el Nacimiento representa tantas cosas, unidad, amor, calor humano, apoyo, y encima darnos la oportundad de viajar a ese pueblo que cada año se construye, jugar en esos caminos de aserrín, jugar con los pastores, entrar a las casas e imaginar como son por dentro, llegar hasta donde esta el Niño Jesús, es algo fabuloso, y espero que nos queden muchos años de traciones y alegrias.
Para
