Mis hijos disf
rutan el Árbol Gallo y las Luces Campero, sus ojos se iluminan, aplauden, su voz de transforma por la emoción y hasta dijeron gracias Gallo por el árbol y en la noche de los Deseos realmente piden deseos, esto me lleva a pensar; al crecer se pierde la capacidad de ver las cosas con magia, perdemos la capacidad de emocionarnos por unas luces, por unos destellos, llegamos a pensar solo en el tráfico que esto produce, en el gasto (que no estamos haciendo nosotros), perdemos la capacidad de creer que todos unidos podemos desear algo tan fuerte que se vuelve realidad. Mientras mis hijos disfrutaban ver como el Árbol Gallo cambia de colores yo me dedicaba a pelear por el tráfico pero con cada “woww” y “mira mami, que lindos colores” “mami te gusta? esta lindo verdad?” me hicieron pensar, digo si que lindo sin prestar atención o decido ver si de verdad esta lindo y compartir con ellos? decidí disfrutar y mi enojo por el tráfiico desapareció pude compartir con mis hijos el asombro por el nuevo Árbol Gallo disfruté a la par de mis niños y desde luego que la niña que se mantiene escondida debajo de tantas preocupaciones, carreras, enojos, problemas etc. salió y lo disfruté mucho, creo que estas cosas son las que debemos de aprender a disfrutar al máximo y dejar de criticar.
